Quienes Somos
PALABRA DE VIDA es una comunión de hermanos en Cristo, llamados por Dios a su Obra. Sus obreros tienen una misma fe, basada en la Palabra de Dios. Un mismo corazón, de servir a Dios en santidad, fe y por gratitud. Una misma visión, la de ayudar a las iglesias locales a cumplir la Gran Comisión de “alcanzar a la juventud con el Evangelio de Jesucristo” y edificarla a través de la Palabra de Dios.
¿QUE CREEMOS?
- CREEMOS que las Sagradas Escrituras (tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento) son verbalmente inspiradas por Dios y no contienen ningún error en el Original; constituyendo la autoridad suprema y final para la fe y la vida.
- CREEMOS en un Dios, creador y sustentador del universo, eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
- CREEMOS en la Deidad de Jesucristo, Su nacimiento virginal, Su vida sin pecado, Su muerte para pagar la pena de nuestros pecados, Su resurrección corporal, Su exaltación a la diestra de Dios, Su retorno personal, inminente y premilenial.
- CREEMOS que todos los hombres han pecado y por lo tanto son culpables ante Dios y están bajo Su condenación.
- CREEMOS que todos aquellos que por la fe reciben a Jesucristo, nacen de nuevo por la obra del Espíritu Santo y son por lo tanto hijos de Dios, estando eternamente salvos y que el Espíritu Santo mora en cada creyente para iluminarlo, guiarle y darle el poder necesario para su vida, testimonio y servicio.
- CREEMOS que Dios da dones espirituales a todos los creyentes para la edificación del cuerpo de Cristo, sin embargo, creemos también que algunos dones del Espíritu, tales como los dones de lengua y sanidad, fueron evidentemente limitados a la iglesia primitiva. Creemos que Dios responde a las oraciones de Su pueblo y satisface sus necesidades conforme a Su propósito.
- CREEMOS en la resurrección corporal de los justos e injustos; la eterna dicha de los salvados en gloria, y el eterno y conciente castigo de los perdidos en el infierno.
- CREEMOS que todos los creyentes son llamados a una vida de separación de una práctica y alianza mundanal y pecaminosa.